Mostrando entradas con la etiqueta Mis poemas favoritos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis poemas favoritos. Mostrar todas las entradas
lunes, 19 de marzo de 2012
poemas
EL MANDARÍN Y EL LINIMENTO
Un Mandarín de Pekín
que residía en Cantón
y no tocaba el violín
porque tocaba el violón
decía con presunción
y con cierto retintín
que de confín a confín
de toda aquella nación
del gorro hasta el escarpín
era rico y trapalón.
Tenía aquel Mandarín
un precioso palanquín,
un caballo percherón,
un kimono de etamín
y un pañuelo de crespón.
Tenía un vasto salón,
un agradable jardín
y también un batintín
que sonaba haciendo ¡pon!
Un puñal, un espadín
un alfanje, un mosquetón
y un surtido botiquín
con «Mejoral» y algodón.
Pero el pobre Mandarín
abrigaba una ilusión
ver crecer el cabello o crin
a un estupendo melón.
Con paciencia y discreción
exprimía su magín
y bañaba aquel melón
con un líquido o loción
que se trajo de Nanking.
Más el melón malandrín
ablución tras ablución
resistía aquel trajín
y se quedaba pelón.
El Mandarín bermellón
rojo, encarnado, carmín
se tomaba un berrenchín
e insistía con tesón
hasta que un día por fin
el paciente Mandarín
que residía en Cantón
se pudo dar el postín
de ver con pelo al melón
porque con circunspección
fue y le puso un peluquín.
ANÓNIMO
miércoles, 7 de marzo de 2012
Poemas
A CADA LADO TRES
Inés que es muy gentil
cuando va a pasear
le gusta presumir
hecha un brazo de mar
y luce con placer
seis rizos primorosos
que le hace su mamá,
a cada lado tres.
Un día sin querer
a un pollo enamoró
que caído a sus pies
rendido la adoró.
Tenía el monigote,
que era rico y marqués,
seis pelos por bigote,
a cada lado tres.
Un día el papá de ella,
que era un señor atroz,
los vio coquetear
y se puso feroz,
sorprendiendo al novio
le dio seis puntapiés.
¿Ustedes saben cómo?
A cada lado tres.
ANÓNIMO
Suscribirse a:
Entradas (Atom)